jueves, 24 de junio de 2010



De noche y en la madrugada recostado en sobre el verde césped.

De mañana comiendo el suave césped
Y de tarde quieto en el diminuto espacio.
Que pasa? Con el caballo que solía correr por la vasta llanura.
Lo miro y recuerdo a aquel corcel que mi abuelo
Con gubias, escofina y formón.

Construyo para que pueda cabalgar con la imaginación y sensibilidad de niño.

Hasta que el destino nos encuentre, viajeros del tiempo y del espacio

3 comentarios:

  1. A mi los caballos me dan miedo, pero con esta entrada he cambiado un poquito de opinión, al fin y al cabo, son los animales más nobles...
    Besos

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  2. Como siempre ¡bello!, la naturaleza y los recuerdos...la magia de la vida!!Un beso. Mari Carmen.

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  3. ...Crecemos y nos olvidamos esas pequeñas cosas que nos hacían volar la imaginación!!
    A soñar amigo!!
    Un beso

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