domingo, 29 de agosto de 2010

MUÑECO


Se sentía sola le costaba relacionarse con la gente, no porque sea poco sociable, sino porque le costaba arrancar.

Su madre preocupada, una tarde cuando ya había terminado de hacer todo los que haceres con devoción y delicadeza cosió una hermosa muñeca de trapo, se la regalo a su niña y como si fuera la cura a su mal, la niña perdió esa timidez que tanto la ataba para abrirse un camino hacia el mundo
Hasta que el destino nos encuentre, viajeros del tiempo y del espacio.

5 comentarios:

  1. Tus letras de hoy me emocionan en el recuerdo.
    Mi muñeca de trapo que mi madre cosió para que me acompañara y que decidió arrancarla de mis brazos porque decía que ya era mayor y era un trapo sucio, todavía la añoro.
    La sensibilidad en tus escritos nunca te abandona.
    Un beso, amigo.

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  2. Derrepente me hice mayor..y la perdí de mi vista.

    p.d. desagradecida.

    http://diariosdeunaloka.blogspot.com/

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  3. Sensibilidad y emoción...Me llega la ternura de tus escritos...aunque haya días que no comente, ando un poco decaida y me cuesta escribir...pero te sigo leyendo...Un beso. Mari Carmen.

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  4. ...esperanza o sólo un sueño.

    Gracias.

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  5. Me ha resultado un relato muy tierno, muy sensible...

    Un saludo

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