jueves, 30 de septiembre de 2010

AMBROSE


-Bueno, si he recorrido varios días y descansando lo menos posible, ya que hoy en día, en estas tierras deambulan seres de todo tipo, pero ya hablaremos de ese amor dijo y remato Lizbeth dándose cuenta que su tía, había desviado la conversación.
-Con el tiempo sabremos el destino de nuestra querida Amestris, ahora come antes de que se te enfrié dijo la mujer, mientras le acercaba un plato con un suculento y sabroso guisado

Dicho esto la joven Lizbeth, comenzó a comer aceleradamente como si hubiera pasado un mes de su última comida, pero al mismo tiempo sutil y delicadamente como si fuera una princesa, 15 minutos habían pasado cuando Lizbeth ingirió la ultima cucharada, de pronto se escucho un relincho y un ladrido, cuando al instante se abrió la puerta develando a un joven ( de unos 22 años, pelo castaño, esbelto y vistiendo una hermosa túnica y su infaltable baculo)

-Madre, llegue dijo el joven, con cara de sorprendido al ver a Lizbeth
-Hola hijo dijo la mujer tratando no tentarse con la risa, al ver la cara de extrañamiento de su joven hijo.
-Así que frente a mis ojos, tengo al famoso alquimista, aquel que se revelo de los alquimistas del rey dijo Lizbeth, manteniendo la risa
-Si soy yo y tu quien eres? Afirmo y pregunto Ambrose
-Yo solía trepar los árboles y cabalgaba con vos y tu hermano dijo Lizbeth, en el preciso momento que la mujer iba a decir
-Tu no puedes ser Lizbeth dijo Ambrose, esperando una respuesta
-Si soy yo primo, por lo visto y como supusimos todos resultaste ser bajito dijo Lizbeth, riéndose
-Y de seguro vos resultaste ser mas arrogante de lo que eras de pequeña o no prima, dijo Ambrose devolviéndosela
-Haber si se dejan de pelear, ya están grandes para eso dijo la señora Covenant
-Si tienes razón madre, respondió Ambrose, mientras Lizbeth agachaba la cabeza, como cuando era pequeña
-Y que hace por aquí primita? Dijo Ambrose, amablemente
-Vine de visita, a recordar viejos tiempos, supe que estabas aquí y quise venir o no puedo? Dijo y pregunto afligida Lizbeth
-Siempre serás bien recibida en esta casa querida dijo la señora Covenant
-Si prima por mas que tengamos peleas siempre este será tu hogar dijo Ambrose, con un bella e iluminada expresión de alegría
-Gracias a ambos y para mi es un placer venir aquí dijo Lizbeth
-Prima, por que no vamos a recordar viejos momentos dijo Ambrose
-Si, por que no vamos a cabalgar respondio Lizbeth
-Excelente idea, prima dijo alegremente Ambrose


Sin mas que decir Ambrose y Lizbeth se despidieron de la señora Covenant, salieron de la casa y a paso firme Ambrose camino hasta el establo, mientras la joven Lizbeth lo seguía montada de su caballo, al llegar al establo Amobrose se acerco hasta Artax y le dijo, mientras le acariciaba el lomo –Mi buen amigo, saldremos nuevamente a cabalgar por el bosque, pero esta vez vamos junto a un magnifica compañía, así que cuidado, a comportarnos cuidadosamente al escuchar estas ultimas palabras Artax relincho, mientras desde la otra punta del establo Gendormio también relinchaba pero este de celos.
Continuara....
Hasta que el destino nos encuentre, viajeros del tiempo y del espacio

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