miércoles, 22 de septiembre de 2010

FANTASEAR SER OTROS


El sol comenzaba a cerrar los ojos cuando al salir de sus respectivas oficinas se encontraron en el ascensor, se miraron con mirada cómplice, salieron a la calle ella tomo un taxi y el colectivo.

Pero como todas las tardes en las que las señoras de alta alcurnia se juntan a tomar el té, ellos lo hacen en la intimidad de su departamento, no prenden las luces por que la oscuridad enciende las ganas ocultas.
Sincronizan sus corazones en un latido salvaje que quiere romper la jaula y al caer la ropa al suelo y los cuerpos sobre la cama juegan a ser amantes.
Hasta que el destino nos encuentre, viajeros del tiempo y del espacio.

No hay comentarios:

Publicar un comentario