lunes, 20 de septiembre de 2010

VOLAR


La pequeña estaba una tarde jugando en el jardín con sus muñecas cuando vio surcar el cielo a un avioncito de papel, fue ahí a los 5 años que descubrió que quería volar, entonces corrió, se trepo a la cama de resortes de sus padres y desde allí salto pero noto que llegaba muy rápido al piso, así que a la tarde siguiente trepo a un árbol pero también llego muy rápido.

El tiempo pasó, ella creció y una mañana sin viento, se tiro con paracaídas desde la punta de un edificio, pero eso tampoco la satisfago su necesidad.
Hasta que un día encontró una escalera que llegaba hasta el cielo y escalón a escalón fue subiendo encontrándose al final con un trampolín del que sin pensarlo salto y despertó en el piso de su habitación.
Hasta que el destino nos encuentre, viajeros del tiempo y del espacio.

1 comentario:

  1. Supongo que arrojarse desde el cielo si la satisfizo ¿o quizá quiso llegar más alto aún? Buena analogía con la ambición desmedida.

    Saludos

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