lunes, 10 de enero de 2011

EL INGENIERO


Su día agitado de ingeniero entrelazado en fluidos y chatarra tecnológica, había terminado, cuando salió de la empresa y comenzó a caminar en dirección a su casa.
Los ruidos de la alocada ciudad, lo alteraban, al generar un corto circuito en su chip, implantado en la zona occipital del cerebro, que lo mantenía con vida.
Estaba cruzando por debajo del puente (aquel que dividía la ciudad en dos caras de una misma moneda, pero que a la vez, eran tan diferentes) cuando al caer el sol, de las sombras ellas salieron (las damas que en la noche, como hadas de la lujuria, susurraban palabras de deseo, en los oídos de los hombres jóvenes) el sintiendo sus endorfinas recorrer su mutilado pero a la vez reparado cuerpo, se acerco hacia una de ellas.
Al llegar, sin dejar que ella logre gesticular ni una sola palabra, la tomo con sus fuertes brazos de titanio y la llevo hasta un lugar donde nadie los pudiera ver, tomo sus vestiduras y las arranco, ya desnuda, agresivamente con una mano le tapo la boca, cuando le empezó a hacer el amor voraz y violentamente.
Hasta que el destino nos encuentre, viajeros del tiempo y del espacio.

2 comentarios:

  1. Curiosamanera de hacer el amor, casi más parece hacer el odio, o lo que es lo mismo, una violación.

    Saludos

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  2. Duro relato, me quedo a la espera del desenlace...
    un abrazo!!!

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