martes, 4 de enero de 2011

EN EL JARDIN


Estaban ahí sentado los dos en el jardín, ella miraba cariñosamente al pequeño felino, el miraba a ella.

Cuando una fuerte y rara sensación de frio invadió el cuerpo de él, desvaneció la escena y lo despertó, fue hasta el baño y mirándose a los ojos, atraves del espejo se dijo

“Quiero despertar nuevamente oliendo el olor a lila de sus labios, que el arcángel de la muerte se olvide que aun vivo y que nunca de la campana del ultimo adiós, pero si debe ser, la sangre invadirá mi garganta de papel y me ahogara llevándome a la eternidad”
Hasta que el destino nos encuentre viajeros del tiempo y del espacio.

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