viernes, 4 de octubre de 2013

SACATE LA MIERDA



La primera vez que se despertó en medio de la noche con la cena servida y el aun no habia llegado no dijo nada, pero noche a noche lo mismo, cenar sola y frente a la queja matutina la misma respuesta –Me quede trabajando en la oficina.

No fue dos días ni tres ni una semana, fue un mes y cuando eso ya no era, era que llegara cansado o histérico por la gran torre de expedientes que se construían en el juzgado.

Lo laboral se metió en la pareja y la quebró, ella sin encontrar la luz al final del túnel, una noche, agarro un cuaderno y se puso a escribir, a sacar todo lo que venía acumulando.

El punto final quedo marcado, tomo el bolso que había preparo en la tarde y se fue.


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