viernes, 17 de enero de 2014

SILLAS EN LA CALLE



Era una tarde de jueves,  viajaba junto a su marido en el auto por una calle del barrio de Palermo, cuando al pasar por una esquina Analia vio unas sillas de colores 

-Vos estás loca le dijo su marido cuando lo hizo frenar bruscamente.

-Puede ser en muchos otros momentos, pero en este no, estoy viendo una solución dijo ella firmemente.

-Ah sí y me podes decir solución a que dijo el marido tan escéptico.

-Eso es secreto dijo ella, cuando tomo la primera y la puso en el baúl y como si estuvieran jugando al tetris pusieron el resto en el auto.

Al llegar a sus casas, bajaron las sillas y según lo dicho por Analia, las llevaron hasta el living y las dejaron ahí, cada vez que uno de sus 5 hijos pasaba por el living se escuchaba un chispar desde la cocina y seguían camino.

Ah comer grito dulcemente Analia, se sentaron todos y a medida que hablan de lo sucedido en el día bocado por bocado el plato se fue vaciando, siguiendo hablando un poco.

-Quien lava los platos esta noche dijo el padre mirando a sus cinco hijos

-Quietos dijo Analia antes de que la discusión de cada noche se haga presente.

-Pero mama llego a decir demian.

-Van a quedar sucios dijo Tomas que había interrumpido a su hermano Demian.

-No, hoy será diferente, todos iremos al jardín y cuando yo diga ya, corremos todos al living, el que se queda sin sentarse en las sillas nuevas que traje, lava los platos, así que uno, dos, tres, Ya.

Desde esa noche lavar los platos era una invitación a jugar y nunca más hubo gritos ni pataleos.


1 comentario:

  1. linda idea... eso sí, tenes que tener lugar en al casa y estado físico para no lavarlos vos todos los días ja...

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