jueves, 10 de abril de 2014

EL CALLEJON



Caminaba por empedradas calles, cuando sintió el aroma a café y croissants y siguiéndolo, llego a un callejón sin salida en el que se ubicaba una bonito lugar para tomar café y endulzar el alma pero curiosamente como se podía preparar para llevar, lo pidió así, por que antes de entrar vio al costado del local como un pasillo, no sabía si podría andar por ahí, por que no todo es público, pero su curiosidad por los caminos alternativos, podría haberlo dudado unos minutos, pero prefirió no pensar, se sumergió en la oscuridad del camino y con cautela fue dando un paso tras otro, aunque todo era muy oscuro y tan solo sentía ambas paredes a cada lado, tras haber recorrido unos cuantos metros, vio luz al final y ahí nadie la detendría, despacio pero llego y cuando lo hizo su cara de asombro fue imborrable, por que había descubierto lo que tanto buscaba, por siempre imagino, que detrás de un callejón, muro o lo que fuera, algo separaba a nuestro de mundo, de uno de fantasías.

FOTO PERTENECIENTE A MECHI LOZADA

3 comentarios:

  1. Las apariencias engañan, en el sitio menos pensado hay una sorpresa.
    Un beso y gracias por tu visita.

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  2. Un relato que para nada es ficción.

    Que sensación mas bella el perderte en una ciudad y descubrir calle tras calle, que el mundo puede ser maravilloso si nos lo tomamos un poco menos en serio.

    ¡Un saludo! :)

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  3. Las fantasías se esconden en cualquier rincón o esquina o recodo. Bonito.

    un saludo

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