martes, 6 de mayo de 2014

JERONIMO



En la escuela siempre se sentaba en la fila del centro y en el primer banco para poner toda la atención en lo que la maestra explicaba, pero mientras escuchaba esa voz dulce explicando sobre los verbos, sumas o multiplicaciones.

Jerónimo sentía en la cabeza como la imaginación iba y venía como creía que lo hacia la electricidad adentro de un cable, mas de una al costado de alguna cuenta, de algún análisis de oraciones, se pudo ver el dibujo de un cohete llegando al espacio o de un niño corriendo por la selva, pero cuando luego de sonar el timbre de salida y llegar a su casa, sabía que tras merendar mirando dibujos animados y luego de la tarea, llegaba la hora de bañarse donde la imaginación era la protagonista.


FOTO PERTENECIENTE A MECHI LOZADA

9 comentarios:

  1. !Hola,forbi!

    La imaginación nos sigue a todas partes,hasta donde queramos llevarla.Precioso,forbi.Muchos besitos.

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  2. Es brillante la imaginación de un niño y ojalá que nunca se obstruyera... Pero en la realidad no es así. Muy pocos siguen soñando y se niegan a cortar ese vínculo onírico. Es vital, como también respirar.

    Un abrazo!

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  3. No veo mi comentario, tal vez tengas moderación de comentarios, sino, volvería a repetirlo.

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  4. Te lo vuelvo a repetir porque mi comentario desapareció, te decía que te agradezco tu visita a mi blog y por dejarme un comentario.

    Por aquí me tendrás amenudo porque me ha gustado tu blog.

    La imaginación, no solo juega en el pensamiento de los niños, también en la de los adultos.

    Me quedo disfrutando de tu blog.

    Un besol

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  5. Me hizo acortar cuando era chico. Jamás prestaba atención porque me iba a otros mundos. Saludos!

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  6. hola! me hiciste acordar a un librito de ian mciwan , en las nubes se llama.
    lo recomiendo mucho.
    buena semana.

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  7. Así era uno que conocí... y no era niño... jeje
    He sentido ternura en las letras. Quizá por mis propios recuerdos de ese ser maravilloso al que me has hecho recordar.

    Un placer conocerte.
    Saludos peruanos.

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  8. La imaginación no tiene limites
    Besos

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  9. Yo me llamo Ignacio y tengo un hijo que se llama Eduardo.

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