jueves, 22 de mayo de 2014

LIBROS AL VIENTO



Un tarde mirando una película en el cálido living de su casa, por un momento se distrajo, miro su biblioteca y vio todos esos libros que no volvería a leer, ni que tampoco quería conservar para las futuras generaciones, así que terminada la película, del altillo agarro una caja, guardo alguno se esos libros y salió a caminar, llego a la plaza la cual se encuentra divida en dos por un rio, puso los libros prolijamente uno al lado del otro y cada persona que pasaba, miraba y si alguno le interesaba, se lo vendía y con esa plata pudo llevar al mundo en papel los cuentos escritos en su computadora.

FOTO PERTENECIENTE A MECHI LOZADA

3 comentarios:

  1. Eso es lo que se conoce como persona emprendedora. Jajaja. Besotes.

    ResponderEliminar
  2. Yo los dejo en el mercado para que la gente se los lleve. Dicen que no se lee apenas, pero creo que lo que pasa es que no se quiere gastar en libros, pero dados gratis, ¡Vaya si se lee!.

    En tu relato, parece ser que algo pagaban, pues eso ya tiene su mérito y si sirvió para publicar sus escritos...

    Un abrazo.

    ResponderEliminar