viernes, 31 de enero de 2014

GRIS TRISTE



Desde chica los días soleados que eran sus días, porque decía que los colores entraban en el alma de gente, en los edificios, en las calles, en cada objeto que nos rodeara, pero los días nublados eran como abrir el placard y encontrar un monstruo

Y el martes se había despertado con el cielo gris y aunque sus lápices estaban ahí sobre el escritorio, llovía torrencialmente y sabía que al primer trazo una sola gota la borraría, así que la presión empezó a aumentar como el agua cuando hierve dentro de una pava.

Caminaba de acá para allá, iba a la cocina se serbia café, volvía al living miraba los lápices y de nuevo a la cocina, se tomaba el café.

Así estuvo un rato largo, yendo y viendo por la impotencia de no poder salir a cumplir su misión, fue hasta el balcón, abrió la puerta ventana

-En la que no caiga una sola gota, te borro de un plumazo dijo mirando al cielo
Leyendo, cocinando una torta y durmiendo pasaron las horas, amaneció al día siguiente y nuevamente el cielo gris, pero ni una sola gota, fue hasta el balcón, abrió la puerta ventana.

-Sos terco, pero hoy te borro de plumerazo dijo mirando al cielo.

Entro, se vistió, tomo sus lápices, pinturas y demás herramientas y salió a colorear la ciudad con murales sobre el piso como lo viene haciendo hace un par de años, cada vez que el día esta gris triste.





FOTO PERTENECIENTE A VIRGINIA UCAR

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jueves, 30 de enero de 2014

ESPERANDO LA HUIDA



Sin saber quiénes eran la persona que los puso en aquella repisa, los robots Nokix y Cabibli en silencio, sin pestañar, ni mover sus antenitas pensaban como abordar su cohete y volver a su tierra muy lejana.

Una noche sintieron un fuerte golpe contra pared que sostenía el estante, luego sintieron otro golpe y luego otro, hasta que empezaron a creer que era el momento que el estante se caería pero eso nunca paso.

Pero ellos seguirían pensando en un plan, que les devolviera la libertad.








FOTO PERTENECIENTES A VIRGINIA UCAR

miércoles, 29 de enero de 2014

EL VIENTO, UNA MUJER



El grupo de amigos de siempre se había reunido en la playa a cantar una canciones, cuando una bocanada viento soplo personificándose en una mujer que tomo el fuego de la fogarata que iluminaba la noche y empezó a dibujar en el aire decenas de figuras que contaban la historia un niño que tratando de montar un gran ola, se perdió en el inmenso océano.

















FOTO PERTENECIENTE A VIRGINIA UCAR

martes, 28 de enero de 2014

OJOTAS PERDIDAS



Después de un larga jornada de Surf, Nicolai salió del agua con las ultimas energías, tomo su tabla, empezó a caminar en dirección a su casa y en su camino se encontró con un par de ojotas, miro hacia un lado nada, hacia el otro nada, al frente nada y a la espalda nada.
Por lo que concluyo en agarrarlas, una vez en su casa, apoyo la tabla contra la pared, dejo las ojotas sobre la mesa, puso agua calentar y cuando esta empezó a silbar, la puso en el termo, se sentó y mientras tomaba mates, miraba el calzado y pensaba

“Sera esta una cenicienta de la modernidad con rasta y moral, que viaja para surcar las olas”









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lunes, 27 de enero de 2014

AMOR POR LA BICICLETAS



En el vecindario donde no se puede transitar en bicicleta, sus habitantes las dejan sobre la reja de la primera casa pegada a la gran avenida.

Una tarde luego del colegio, Guillermo tomo su merienda y aburrido de jugar con los soldaditos que heredo de su hermano mayor, camino hasta ese vecindario, cuando al llegar se encontró con no menos de diez bicicletas, las miro alucinado y a sorpresa suya se encontró con que algunas estaban en mal estado, pregunto a los vecinos que estaban por ahí caminando si alguno era dueño de una de las bicicletas apoyadas ahí, pero nadie lo era, todos contestaban que estaban trabajando, entonces como no tenía nada que lo apuraba, se quedo a esperar, llego el primero pero no hubo oportunidad alguna, porque su bicicleta estaba en perfecto estado, llego el siguiente y lo mismo, cuatro bicicletas se fueron hasta que llego una mujer.

-Buenas tardes señorita se acerco y dijo el pequeño Guillermo.

-Buenas tardes pequeño le dijo la joven, tomo su bicicleta y empezaba a caminar, cuando escucho.

-Espere le dijo Guillermo con euforia, cuando la joven se detuvo, el pequeño se acerco y agrego –He notado que en su bicicleta hay alguna partes deterioradas como es el caso del asiento, si es usted me lo permite yo podría arreglárselo.

-Yo también lo he notado dijo la joven con voz quebradiza y esbozando una sonrisa tímida.

-Entiendo afirmo Guillermo aunque la joven no había dicho nada y cuando esta empezó a caminar, con voz fuerte Guillermo grito –Vivo acá cerca donde la avenida hace una curva.

Pasaron dos, tres hasta una semana, cuando una tarde Guillermo jugaba con sus compañeros de siempre (los soldaditos) y joven apareció, le dijo que aceptaba que arreglara su bicicleta y se la dejo, dos días después la fue a buscar y la encontró como si recién la hubieran sacado de la fábrica, le pago por los arreglos y le dio un beso en la mejilla, cuando volvió a su vecindario la gente le pregunto como hizo y ella respondió 

–Llegando a donde la avenida hace una curva.